Cómo encontrar tu propósito… y vivirlo: consejos de un experto en liderazgo
Published On 01/12/2014 » By @elmejorbonche »

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Ciertas personas emanan una presencia tan poderosa que pueden cautivarte por completo desde el momento en el que los conoces por primera vez.

Cuando me presentaron a Bill Thomas en una conferencia, él fue así de cautivante.

A la edad de cuarenta y tantos años, este doctor con estudios de Harvard vestido casualmente con pantalón de lona y zapatos Birckenstock tomó el escenario y habló apasionadamente (con la elocuencia de un actor) sobre el envejecimiento.

Habló de un amplio y ambicioso plan en relación a cómo Estados Unidos podría transformar la experiencia de hacerse mayor, de lo que significa estar bien, y de cómo cuidamos de las personas que tienen setenta, ochenta y noventa y tantos años.

Él afirmó que el sistema médico, el sistema de atención al adulto mayor y el sistema de hogares de ancianos tiene que evolucionar: “El envejecimiento debería ser concebido como una era de crecimiento y renovación continua, en lugar de un período de decadencia”, dijo.

Poseía absoluta claridad en cada parte de su argumento, y su energía fue motivante y movilizadora.

Cuando hablé con él después de su sesión, le pregunté: “Bill, ¿cómo describes tu propósito en la vida?”   Él respondió, espontáneamente y sin esfuerzo: “Devolver el respeto a las personas mayores en Estados Unidos”.

En diez palabras, describió el trabajo de toda su vida.

Bill me recordó que el primer paso en vivir tu propósito es condensarlo.

Este mismo acto establece un preciso rumbo de brújula. Determina tus elecciones, te dice lo que es importante y te ayuda a separar lo que es simplemente interesante de lo verdaderamente crucial.

Cómo encontrar el propósito de tu compañía  

Entonces, ¿cómo podrías ocuparte de alcanzar tus propósitos de una manera que sea tan convincente como la de Bill?

¿Cómo encuentras el debido norte para ti, tu tribu, tu compañía… un curso del que en ocasiones te podrías desviar, pero que siempre te atrae de vuelta al centro?

A lo largo de los años, he trabajado con líderes de Apple, IBM, Nike, Facebook, y otras numerosas compañías en relación a emprender este viaje.

A medida que empezamos a imaginar, o reimaginar, el propósito de la compañía, el proceso normalmente comienza con el análisis de la intersección de varias verdades clave:

– ¿Qué es lo que el mundo ansía? ¿Qué desea? ¿Qué necesita o de qué carencia sufre? ¿Cuáles son los talentos únicos de la organización? ¿Quién ha sido la compañía siempre? – Y ¿en quién se debe convertir sin temor?

El propósito de una compañía radica en el centro de estas cuatro fuerzas.

Para descubrirlo, instigamos el debate, la narración de historias, el auto examen, las sesiones de estudio en los archivos históricos y las reflexiones acerca del futuro.

Ayudamos a los líderes de estas compañías a encontrar lo que verdaderamente importa. Este proceso de introspección y de llegar a ver las cosas con claridad rara vez es sencillo.

Pero casi siempre es gratificante. Una vez definido, el propósito conforma cada movimiento de la compañía. Le añade significado y conciencia a las operaciones cotidianas y una motivación que va mucho más allá.

Cómo encontrar tu propósito personal  

Lo que es interesante es que este método, el cual funciona tan bien para encontrar el rumbo en una empresa, también funciona para los individuos.

Para definir tu propósito personal, empieza con estas preguntas: -¿Cómo habrá mejorado el mundo, gracias a que estuviste en esta tierra?

– ¿Cuáles son tus dones únicos y tus superpoderes?

– ¿Quién has sido cuando has estado en tu mejor momento?

– ¿En quién te debes convertir sin temor?

En la intersección de estas cuatro preguntas se encuentra tu propósito personal.

Las preguntas son engañosamente simples y podrías estar tentado a precipitarte.

Para realmente hacerle justicia a la tarea (y para hacerte justicia a ti) tienes que desglosar las capas de tu autoconcepto.

Tienes que ir más allá de esa imagen que te has hecho de ti mismo y que tanto defiendes. Y tienes que llegar a lo que es cierto en realidad.

La tensión en tus respuestas revela tanto como los puntos en común. Involúcrate por completo. Este proceso podría tardar días. Podría obsesionar tus pensamientos durante semanas. Para algunos, se desarrolla en cuestión de años.

No hay una línea de tiempo mágica. Avanza a tu propio ritmo.

El mismo proceso sigue siendo válido independientemente de si eres un líder que trabaja arduamente por establecer un propósito para tu organización, o si eres un individuo que está listo para vivir una vida más dirigida.

Entonces, permítanme volver a mi historia acerca de Bill Thomas.

Al final de nuestra conversación, me dijo: “¿Cuál dirías que es tu propósito, Keith?”

Lo pensé un poco, luego empecé a hablar: “Yo trabajo con compañías mientras pasan por profundos períodos de transformación. Trabajo con directores ejecutivos para ayudarlos a movilizar personas durante esos períodos de cambio. En el camino, los ayudo a ver las cosas desde nuevas perspectivas, y luego ayudo a que esas instituciones asuman el reto…”

Seguí hablando, pero Bill me interrumpió amablemente. “Keith, ¡eso es demasiado! No parece que tengas muy claro cuál es tu propósito personal”.

Me quedé perplejo. Su reacción me hizo reflexionar.

Me considero una persona bastante atenta y consciente de mí mismo (¿no nos sentimos así todos?), y pensé que tenía muy claro la razón por la cual había sido enviado a la tierra.

Pero Bill mencionó algo impactante. El trabajo de introspección se pone en acción una vez que, de manera concisa, expresas tu propósito en palabras.

Después de salir de la conferencia, pasé algunas semanas elaborando lo que creo, es mi propósito. “Ayudar a las personas a aspirar a algo, y luego, ser excelentes”. Y entonces, casualmente (o quizá no haya verdaderas coincidencias) 99U me pidió que escribiera este ensayo.

Poniendo el propósito en acción  

Una vez has vocalizado tu propósito único, ¿cómo se desarrolla exactamente? ¿Cómo lo pones en acción?

Me gusta la forma en la que, Richard Leider, uno de los expertos internacionales más destacados en el propósito, describe cómo abordar el próximo paso.

Él define el propósito como estar en el lugar correcto con la gente que te importa, haciendo el trabajo de tu vida.

Entonces, el empeño se convierte, en las palabras de Richard, en “empacar” y “volver a empacar” nuestra vida, desechando ideas, pensamientos, deberes, el bagaje de antiguas relaciones, a favor de empacar las cosas que verdaderamente necesitas para alcanzar el éxito en la vida.

Constantemente me siento honrado al ver cómo los propósitos mueven a las personas y a las compañías que admiro:

Casey Sheahan trabajó como el director ejecutivo de Patagonia, una empresa pionera de ropa de montaña durante una década.

Mientras se mantuvo en el cargo, fue responsable no solamente de la salud financiera de la compañía, sino también de trazar su impacto positivo en el mundo.

Su propósito personal gira en torno a ayudar a las personas a vivir una existencia consciente; es decir, a incluir la consideración y la intencionalidad en su trabajo y recreación.

Mientras tanto, el propósito de Patagonia es “crear el mejor producto, no causar daño innecesario, y usar el negocio para inspirar e implementar soluciones para la crisis ambiental”.

Al estar alineados ambos propósitos, tanto el personal como el de negocios, Casey creó una cultura en la compañía que continua haciendo de Patagonia la prueba de un concepto para un tipo diferente de negocio compasivo.

Pregunta: ¿cómo puede alinearse tu propósito personal con el propósito de tu organización para crear las condiciones con el fin de hacer el bien en el mundo?

Bill McDonough, el pensador sui generis que está detrás del enfoque de diseño “de la cuna a la cuna”, demuestra un compromiso con su propósito personal de crear un planeta sostenible en qué tan febrilmente lo vive.

Él recorre el mundo. Un día se encuentra en China ayudando a construir ciudades sostenibles, y otro día, se encuentra hablándole a los arquitectos jóvenes acerca de cómo replantear la eficiencia de energía.

Un día está con el director ejecutivo de Ford Motor Company discutiendo diferentes tipos de medios de transporte, y al otro día está investigando la composición química de los materiales de construcción para crear algunos que sean saludables para el planeta.

Pregunta: ¿Puedes vivir tu propósito en una manera que tenga un mayor alcance?

El propósito de la artista, arquitecta y activista Maya Lin se evidencia no solo en lo que hace, sino también en lo que elige no hacer.

Ella pasa su tiempo enfocada únicamente en los proyectos y causas que le permiten crecer y hacer una contribución. Le dice “no” al resto.

La restricción y la disciplina acompaña a quienes tienen claro cuál es su propósito en la vida.

Pregunta: ¿Qué revela tu propósito acerca de lo que deberías dejar de hacer?

En el ámbito de emprendimientos en Sillicon Valley, las compañías viven o mueren en términos de qué tan rápido se mueven y actúan.

Pero para Dave Morin (uno de los primeros empleados más contundentes de Facebook y quien hoy en día es el fundador de la red social móvil Path), la inteligencia es más importante que la rapidez.

Para ayudar a que su compañía viva su propósito de crear tecnologías que nos acercan a las personas que amamos, él ha empezado un “movimiento de producto lento”. Se trata de una práctica consciente en la que lo importante no es la velocidad del desarrollo del producto, sino la calidad de lo que se está desarrollando.

Pregunta: ¿Qué es lo que tu propósito implica respecto a aquello con lo que debes tener paciencia?

El propósito impulsa al impacto, el impacto recompensa al propósito.

El propósito te obliga a actuar. Pone el enfoque sobre las cosas que más importan.

Le pregunté a Bill Thomas cómo ha logrado avanzar tanto con su causa en el transcurso de los años.

Su respuesta: “Fomento las conversaciones, reuniones y relaciones que más se ajustan a mi propósito en lugar de cualquier otra actividad. Francamente, la vida simplemente es demasiado corta como para desperdiciar tu tiempo en las cosas que no tienen importancia para ti. O para el mundo”.

Y ésta es la parte más interesante: el impacto que tienes en el mundo también afirma tu propósito.

El impacto justifica el propósito. Alimenta el propósito. Te empodera para que vivas tu propósito de manera más audaz todos los días.

Así es como las personas ordinarias pueden lograr cosas extraordinarias.

Escuchamos ese propósito. Obtenemos resultados debido a nuestro propósito. Y a su vez, eso hace que nosotros ansiemos vivir de acuerdo a nuestro propósito cada vez más.

En nuestra humilde opinión, así es como la gente llega a ser grande.

¿Darás el próximo paso? ¿Invertirás el tiempo necesario para encontrar tu propósito personal?

¿Reunirás a tus colegas para definir el propósito de tu organización? En ese momento, emerge la grandeza.

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