Lo que NO debes hacer cuando alguien está teniendo un ataque de pánico
Published On 10/12/2014 » By @elmejorbonche »

Imagina esto: estás haciendo tu rutina normal, ya se trate de limpiar el baño, hacer la comida o preparándote para el trabajo. Tal vez estás empacando para un viaje o preparándote para tomar el tren. Estás tranquilo, pero de un momento a otro, estás completamente bombardeado por un sentimiento de temor.

Para aquellos que han tenido la desgracia aterradora de sufrir ataques de pánico, estas emociones son una realidad demasiado familiar. Y cuando uno de estos episodios sucede, a veces las respuestas de amigos y seres queridos pueden resultar siendo más perjudiciales que útiles.

Quizás es frustrante y miedoso cuando alguien que quieres, le da un ataque de pánico. Sin embargo, hay maneras de responder mejor a estas situaciones. A continuación se muestra una guía de comportamientos y frases que no deben usarse con alguien en medio de un ataque de pánico, y lo que debemos hacer en su lugar.

NO: Les digas que “se calmen”.

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Cuando se trata de las cosas que no debes decir, esta frase está probablemente, en la parte superior de la lista. De hecho, según Scott Bea, psicólogo y profesor clínico asistente de medicina de la Clínica Cleveland, decirle a alguien que “se calme” o que se “relaje” puede llevar a que suceda totalmente lo contrario. “La ansiedad puede ser como la arena movediza, mientras más intentas evitar la situación, más profundo te hundes. Al decirle a la gente cosas como “mantén la calma”, en realidad puede aumentar su sensación de pánico”.

DALES: una declaración de apoyo como “estoy aquí para ti.”

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Un poco de aliento suave puede recorrer un largo camino. “Si de verdad quieres ayudar a alguien, entonces lo que debes hacer es preguntarte a ti mismo si puedes servir como un apoyo para la persona de manera tal que te pueda decir lo que está experimentando y por qué puede estar experimentándolo” dice Todd Farchione, Ph.D. y psicólogo clínico del Centro de Ansiedad y Trastornos Relacionados de la Universidad de Boston. Decir cosas como “aguántate” o que no tienen nada de qué preocuparse puede ser increíblemente contraproducente, y pueden agravar su pánico.

NO: Te desesperes

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Según Farchione, enojarse sobre la ansiedad de un ser querido, o “entrar en pánico debido al pánico delotro puede empeorar la situación”. “Lo peor que puedes hacer es entrar en pánico y contribuir al alto nivel de emociones que ya están experimentando”, explicó Farchione. “Eso es echar más leña al fuego y puede ser tomado como una falta de compasión por lo que está experimentando la otra persona.”

ESCUCHA: lo que ellos necesitan.

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Antes de actuar por instinto, presta atención a las señales de las víctimas. Ellos conocen su propia ansiedad mejor que nadie. “Enfócate en la persona como tal en lugar de suponer lo que puedan necesitar de ti” afirma Allison Baker, psiquiatra de niños y adolescentes y directora del programa de adolescentes del Centro Médico de la Universidad de Columbia. Los ataques de pánico se sienten diferentes en cada persona. Como resultado, lo que necesitan en ese momento, ya sea un vaso de agua o simplemente un hombro donde apoyarse, será diferente también.

En pocas palabras: Se empático.

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Cuando llegan estas situaciones, hay que ponerse en los zapatos del que está sufriendo, dijo Baker. Todos hemos experimentado la ansiedad de una forma u otra, así que imagina tener esos sentimientos amplificados. Al ser empático, les estás demostrando que no tienen que luchar para validar lo que sienten y como resultado, puede que comiencen a dejar ir el pánico.

Como explica el autor e investigador Brene Brown en un video sobre la empatía, la emoción es más poderosa de lo que pensamos cuando se trata de la interacción humana. “La empatía alimenta las relaciones”, dijo. “Una de las cosas que hacemos a veces para enfrentar conversaciones muy difíciles es que tratamos de hacer las cosas mejor. Si te comparto algo que es muy difícil, yo prefiero que me digas: “No sé ni qué decir, pero estoy contenta de que me cuentes esto”. Porque la verdad es que muy rara vez, una respuesta puede hacer algo mejor. Lo que realmente hace que algo mejore, es la conexión entre ambas partes”.

¿Sufres de ataques de pánico? ¿Qué desearías que tus seres queridos supieran de tu experiencia?

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