Los Yanquis retira el número de Derek Jeter y devela placa
Published On 15/05/2017 » By @elmejorbonche »

En el Día de las Madres, Nueva York homenajeó a uno de sus hijos predilectos.

Los Yankees retiraron el número 2 que vistió durante su gran carrera el torpedero Derek Jeter y colocaron su placa en el Parque de los Monumentos, en un acto celebrado en medio de la doble cartelera del domingo contra los Houston Astros en Yankee Stadium.

Jeter, de 42 años, se convirtió en el vigesimosegundo jugador de los Yankees en tener el número de su camiseta retirado y el primero desde que sus compañeros Bernie Williams (51), Jorge Posada (20) y Andy Pettitte (46) recibieran el honor en 2015.

El 2 de Jeter es el vigesimoprimer número retirado por Nueva York, ya que el 8 fue sacado de circulación en honor a los receptores Bill Dickey y Yogi Berra.

Williams, Posada, Pettitte, el panameño Mariano Rivera, David Cone, Tino Martínez, Paul O´Neill y Gerard Williams, los managers Joe Torre y Joe Girardi, el coach Willie Randolph, el asistente especial del equipo Reggie Jackson y el scout que firmó a Jeter, Dick Groch, participaron en la emotiva velada.

“Las memorias y los momentos pasan, pero la familia es para siempre y estaré eternamente agradecido de ser parte de la familia de los Yankees”, dijo Jeter.

Derek Jeter y su esposa Hannah estuvieron acompañados por toda la familia del ex pelotero en la ceremonia del retiro de su número 2.

El icónico shortstop ganó cinco títulos de Serie Mundial en 20 temporadas y se retiró como líder histórico de los Yankees en juegos (2,747), turnos (11,195), hits (3,465), dobles (544) y pelotazos recibidos (170).

Acompañado de su abuela Dorothy, su madre Dot, su padre Charles, su esposa Hannah (embarazada de la primera hija de la pareja), su hermana Sharlee y su sobrino Jalen Jeter-Martin, el adorado ex “Capitán” quitó el velo a la placa que eterniza su nombre en la legendaria familia de los Yankees. Posteriormente entró al terreno en un coche, mientras sonaba la canción “My Way” de Frank Sinatra en el parque, que vendió todos los asientos.

La presentación grabada del legendario anunciador de los Yankees, Bob Sheppard (1910-2010), quien introdujo los turnos al bat de Jeter en Yankee Stadium hasta el final de su carrera, lo presentò una vez más para la ceremonia del domingo.

“Now, batting for the New York Yankees, the shortstop, number two, Derek Jeter”, dijo “La Voz de Dios”.

“Gracias. Primero que todo, feliz Día de las Madres, especialmente a mi abuela, mi madre, mi hermana y mi esposa, que pronto será madre”, dijo Jeter al hablar ante la afición. “ Gracias a [el fallecido propietario del equipo] George Steinbrenner y a la familia Steinbrenner por darme la oportunidad de que este fuera el único equipo para el que jugara”, destacó Jeter.

“Gracias a los managers, coaches y compañeros que están aquí y a los que no están. Gracias a mi familia por el apoyo, por su amor, honestidad y más que todo, por estar siempre conmigo. A los aficionados ¡Wow! Gracias por impulsarme, desafiarme, hacerme responsable, pero, más importante, por acogerme desde el día uno. Jugué para una organización de primera clase delante de los mejores fanáticos de la historia del deporte.

“No hay una persona o jugador con quien cambiaría de lugar, de los que están jugando ahora o siempre. Las memorias y los momentos pasan, pero la familia es para siempre y yo estaré eternamente agradecido de ser parte de la familia de los Yankees”, concluyó Jeter.

Por su lado, otra de las leyendas de los Yankees, el líder en rescates en la historia de las Mayores, el panameño Mariano Rivera, también elogió a su ex compañero, con quien pasó casi toda su carrera en Nueva York.

“La de Derek fue una carrera larga. No tengo un evento en particular favorito de su carrera sino que prefiero destacar su liderazgo y dedicación. Fue un ganador, ciento por ciento”, subrayó Rivera.

Al igual que Jeter, Rivera, quien dijo adiós al beisbol en 2013, sólo espera los cinco años reglamentarios en el retiro para entrar al Salón de la Fama de Cooperstown.

“Probablemente, (Jeter) fue tan grande como ser humano como jugador en el campo”, indicó John Sterling, narrador de radio de los Yankees.

Como si no fuera suficiente con retirar su número y colocarle una placa en el Parque de los Monumentos, los Yankees tuvieron otros obsequios para Jeter: Jessica Steinbrenner le entregó una réplica de su placa en los monumentos, Hal Steinbrenner y su esposa Christina le presentaron una réplica de la placa de su número retirado, mientras que Jennifer Steinbrenner Swindal le entregó un anillo de oro con su número 2 en diamantes en reconocimiento a su gran carrera.

Luego de la emotiva ceremonia para el retiro de su número 2 y la delevación de su placa en Monument Park, Derek Jeter fue el encargado de lanzar la primera bola del duelo ante Houston.

El jardinero puertorriqueño Carlos Beltrán, quien jugó con Jeter en 2014 y 2015 y ahora lo hace con los Astros, fue el encargado de entregar al homenajeado el saco exclusivo para quienes poseen una placa en el Parque de los Monumentos.

La tarde, que comenzó bajo amenaza de lluvia, estuvo llena de magia y sobretodo de muchos videos en la pantalla gigante de la catedral del Bronx. Uno de ellos tuvo un mensaje del actual manager de los Miami Marlins, Don Mattingly, el hombre al que Jeter sustituyó como “Capitán” de los Yankees.

“Gracias, Derek, por la forma en que representaste a la organización y jugaste este deporte”, dijo Mattingly, quien irónicamente podría convertirse en un empleado de Jeter si se consuma el plan del ex parador en corto y el ex gobernador de Florida, Jeb Bush, de comprar a los Marlins.

Cuarenta y siete mil 883 aficionados, la mayoría con jerseys con el 2 de Jeter, aplaudió efusivamente durante gran parte de los 40 minutos que duró la ceremonia.

“Fue un gran día y no creí que tenía sentido preparar un discurso para unos aficionados con los que tuve una relación especial. Solamente quería decir gracias”, dijo Jeter, quien fue convocado a 14 Juegos de Estrellas entre 1996, cuando ganó el premio como Novato del Año, y 2014, cuando se marchó bajo sus propios términos tras agregar más gloria a la franquicia deportiva más popular y ganadora de Estados Unidos.

“Es uno de los días que nunca olvidas. Desde que comienzas a jugar con los Yankees, comienza a soñar sobre algún día tener tu número retirado”, sentenció Jeter.

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